Divorcio,  Niños,  Separación

Consecuencias del divorcio-separación en niños de edad escolar y actitudes asumidas

El divorcio o separación de los padres puede tener un impacto significativo en los niños de edad escolar y en sus actitudes y comportamientos. Algunas de las consecuencias comunes incluyen:

  1. Dificultades emocionales: Los niños pueden experimentar una variedad de emociones, como tristeza, confusión, ira, ansiedad o culpa. Pueden tener dificultades para manejar estas emociones y pueden mostrar cambios en su comportamiento y estado de ánimo.
  2. Rendimiento académico: Algunos niños pueden experimentar dificultades en el rendimiento académico después del divorcio o separación. Pueden tener dificultades para concentrarse, disminuir su motivación o mostrar una disminución general en su desempeño escolar.
  3. Problemas de comportamiento: Algunos niños pueden exhibir cambios en su comportamiento, como agresividad, rebeldía, regresión en habilidades previamente adquiridas o problemas de conducta en la escuela. Pueden buscar atención adicional o expresar su angustia a través de comportamientos desafiantes.
  4. Dificultades en las relaciones interpersonales: Los niños pueden tener dificultades para establecer y mantener relaciones saludables con sus compañeros y adultos debido a las tensiones y cambios en su vida familiar. Pueden mostrar dificultades para confiar en los demás o para expresar sus emociones de manera saludable.
  5. Actitudes y creencias sobre el matrimonio: El divorcio de los padres puede influir en las actitudes y creencias de los niños sobre el matrimonio y las relaciones de pareja en el futuro. Algunos niños pueden volverse más cautelosos o pesimistas sobre el amor y el compromiso a largo plazo.

Es importante destacar que no todos los niños reaccionan de la misma manera ante el divorcio o la separación de sus padres. Algunos niños pueden adaptarse y enfrentar mejor estas situaciones, mientras que otros pueden requerir más apoyo y recursos para lidiar con las consecuencias emocionales y conductuales. El apoyo emocional, la comunicación abierta y la búsqueda de ayuda profesional, como la terapia familiar, pueden ser recursos importantes para ayudar a los niños a manejar estos desafíos y promover su bienestar emocional.

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