Separarse a los 70

Separarse a los 70 antiguamente era socialmente extraño, pero ahora esta normalizado y cada vez es más habitual.

La gran ventaja de separarse a los 70 es que al haber superado la edad de jubilación y tener confirmada la situación económica de ambos cónyuges. Esto será muy importante de cara a la valoración de si procede, o no, pensión compensatoria, al no tener incertidumbre como sí ocurre antes de la jubilación cuando los esposos son más jóvenes.

Los 70 de ahora son los antiguos 50. La evolución de hábitos sociales van avanzando y ha dejado de existir edad para divorciarse. Además, los matrimonios no se mantienen para aguantar, sino que buscan la felicidad, cosa que no era lo que tradicionalmente fuera concordante con la forme de pensar de quienes ahora tienen 70 años.

Antes, el matrimonio era para toda la vida, de hecho no existía el derecho al divorcio. En 1981 se permitió el acceso a la separación y si después de un año se descartaba la reconciliación, el divorcio, eso sí, con causa. Después en 2005 se dio el gran avance de la libertad en derecho de familia, con 3 cambios muy importantes:

  • Poder solicitar el divorcio sin pasar previamente por la separación.
  • No tener que alegar causa de divorcio.
  • La posibilidad de matrimonio, separación y divorcio con independencia del sexo de los cónyuges, o que permitió el matrimonio y divorcio de personas del mismo sexo.
Divorciarse a los 70

Separarse a los 70

Divorciarse a los 70

Una duda recurrente en las personas que quieren separarse o divorciarse a partir de los 70 es qué ocurre en el caso de que fallezca uno de los esposos. ¿Cobraría el otro pensión de viudedad?

Pues bien, la pensión de viudedad lo cobran los cónyuges que dentro de un matrimonio quedan viudos por el fallecimiento del otro.

Una vez separados o divorciados no procede el pago de pensión compensatoria, salvo que exista una pensión compensatoria al cobro (limitándose en ese caso al tiempo e importe de dicha pensión) o que exista violencia de género.

Es indiferente a tal efecto que se trate de separación o divorcio, pues la pauta indicada es aplicable a ambos casos.

Divorciarse a los 70 años ya sea hace desde el prisma de la madurez y con una mentalidad que tiende a valorar la tranquilidad y la certidumbre, pues ya afrontan una edad avanzada en la que mirando hacía atrás se divisa la evolución vita, y no se quiere compartir la última.