Separase a los 30 lo que nadie te cuenta

Separarse a los 30 cada vez es más frecuente en España. El 70% de los matrimonios acaban en separación o divorcio y el tiempo de duración cada vez es menor.

A los 30 años aún se tiene una edad muy joven en la que ambos cónyuges pueden rehacer su vida después de la separación.

Separarse a los 30 años

Separarse a los 30 años nos lleva a la lógica conclusión de que el matrimonio ha sido de corta duración. Las personas que se divorcian a los 30 años por su generación tienen una mentalidad con menos prejuicios y más abierta.

Toda persona que se separa a la treintena y antes de los 40 tiene una mentalidad vitalista en la que se tienen muchas inquietudes como son promocionar laboralmente, viajar, el culto al cuerpo, disfrutar de la vida… etc. La separación no se percibe como un drama en matrimonios y parejas de 30 años y es un cambio que en los que cada vez hay más menos reparos y tabú.

Según muchos estudios superar un divorcio cuesta tres años.

Separarse a los 30 años

Separarse a los 30 con hijos

Separarse a los 30 con hijos es siempre un reto, pues los padres y los hijos son jóvenes. Ello tiene un doble efecto:

La edad de los padres y madres hace que no suelen haberse consolidado profesionalmente y económicamente, pues suelen estar aún con sus correspondientes proyectos.

Por edad los niños son pequeños, o bebés o en la infancia y preadolescencia. En una separación con hijos cuando los padres tienen 30 años, lo normal es que como máximo los hijos tengan unos 12 años, justamente antes de entrar en la difícil edad de la adolescencia.

Todo tiene pros y contras. Separarse a los 30 con hijos tiene el aspecto positivo de que los padres tienen una edad muy cercana a los hijos y podrán entenderlos desde un punto de vista generacional cercano.

Lo malo es que la vida que ha tocado vivir a las familias con hijos que ahora tienen 30 años cuenta con múltiples dificultades: Los sueldos y costes de son muy desfavorables y es difícil vivir tanto juntos, como más aún separados. Además la evolución de la infancia ahora es muy diferente con nuevas reocupaciones como son internet y las nuevas tecnologías, el bulling, las adicciones, mentalidad de los hijos del mínimo esfuerzo de la llamada generación de cristal… etc. No es una generación fácil.

Separarse a los 30 sin hijos

Separarse a los 30 sin hijos es muy fácil, pues al no tener niños y ser tan jóvenes se tiene toda la vida por delante. Cuando un matrimonio no funciona lo mejor es dejarlo a tiempo, y a los 30 años, indiscutiblemente es a tiempo, pues se tiene toda la vida por delante.

Simplemente habrá que hacer frente y regular las cuestiones patrimoniales que de mutuo acuerdo siempre será posible resolver.

A los 30, ¿es mejor separarse o seguir juntos? Todo dependerá de la suma de aquello que queiran ambos miembros de la pareja y matrimonio. Si en la balanza de las cosas que nos agradan y desagradan pesa más para nosotros o nuestra pareja aquello que no es bueno, evidentemente convendrá el divorcio o separación a tiempo y en términos amistosos.